Los omega 3 contra la enfermedad de Parkinson
Científicos canadienses pusieron en evidencia el efecto protector contra la enfermedad de Parkinson de una alimentación enriquecida con omega 3 en ratones.
Los omega 3 podrían tener un efecto protector contra la enfermedad de Parkinson. Es lo que sugiere un estudio llevado a cabo con ratones por científicos de la Universidad de Laval.
Los omega 3 podrían tener un efecto protector contra la enfermedad de Parkinson. Es lo que sugiere un estudio llevado a cabo con ratones por científicos de la Universidad de Laval.
La enfermedad de Parkinson es provocada por la degeneración de algunas neuronas del cerebro implicadas en la coordinación de los músculos y en los movimientos. Los síntomas: temblores, rigidez en los miembros y problemas de equilibrio. La enfermedad sobreviene por lo general después de los 60 años y afectaría según la OMS a cerca de 4 millones de personas en el mundo.Frédéric Calon y su equipo sometieron a dos grupos de ratones a una dieta enriquecida con ácidos grasos de la familia de los omega 3, o sea una dieta normal. Después provocaron artificialmente los síntomas del Parkinson inyectando un producto tóxico capaz de reducir la secreción de dopamina de las neuronas responsables de esta enfermedad.
Resultados: los ratones alimentados con omega 3 resisten la toxicidad del producto susceptible de provocar la enfermedad de Parkinson.
¿Cómo explicar estos resultados? Los científicos estiman que este efecto protector podría estar relacionado con el DHA (ácido docosahexanóico), un ácido graso que pertenece a la familia de los omega 3. Al enriquecer el cerebro de los ratones, el DHA reemplazaría los ácidos grasos de la familia de los omega 6.
¿Cómo explicar estos resultados? Los científicos estiman que este efecto protector podría estar relacionado con el DHA (ácido docosahexanóico), un ácido graso que pertenece a la familia de los omega 3. Al enriquecer el cerebro de los ratones, el DHA reemplazaría los ácidos grasos de la familia de los omega 6.“Este experimento demuestra la importancia de la alimentación en la composición del cerebro y la afinidad de éste con los omega 3”, explica Frédéric Calon. El científico estima que con un cerebro rico en omega 6, existe más vulnerabilidad ante la enfermedad de Parkinson que con un cerebro rico en omega 3.
El científico recuerda que para obtener aportes óptimos de ácidos grasos, el ratio omega 6/omega 3 debería ser de 4/1. Ahora bien, la alimentación occidental media aporta 20 veces más omega 6 que omega 3. “En Estados Unidos, se estima que el aporte medio de DHA varía de 60 a 80 mg al día, mientras que los expertos recomiendan consumir 250 mg como mínimo, continúa el científico. Nuestros resultados sugieren que la falta de DHA es un factor de riesgo de desarrollo de la enfermedad de Parkinson, y que deberíamos evaluar la capacidad que tienen los omega 3 para prevenir y tratar esta enfermedad”.
El científico recuerda que para obtener aportes óptimos de ácidos grasos, el ratio omega 6/omega 3 debería ser de 4/1. Ahora bien, la alimentación occidental media aporta 20 veces más omega 6 que omega 3. “En Estados Unidos, se estima que el aporte medio de DHA varía de 60 a 80 mg al día, mientras que los expertos recomiendan consumir 250 mg como mínimo, continúa el científico. Nuestros resultados sugieren que la falta de DHA es un factor de riesgo de desarrollo de la enfermedad de Parkinson, y que deberíamos evaluar la capacidad que tienen los omega 3 para prevenir y tratar esta enfermedad”.
No hace falta esperar los resultados de los próximos estudios para comenzar a corregir sus aportes de ácidos grasos y enriquecer su cerebro. No se limite con el pescado graso, el aceite de colza, de lino o de nuez que contienen grandes cantidades de omega 3, y frene el consumo de otras fuentes de grasa. Sus arterias y su ánimo se lo agradecerán.Véronique Molénat
Calon F., Journal of the Federation of American Societies for Experimental Biology (FASEB), April 2008.
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