El amor, más fuerte que el dolor
¿Qué has escogido para luchar contra el dolor? ¿Aspirina? ¿Termalgin? ¿Ibuprofeno? Es decir un analgésico, lógico.
¿Te has planteado que en vez de tomar esos comprimidos, podrías sencillamente contemplar la foto de tu pareja? Menuda broma...
¿Te has planteado que en vez de tomar esos comprimidos, podrías sencillamente contemplar la foto de tu pareja? Menuda broma...
Y sin embargo, está científicamente probado: para reducir el dolor físico basta con contemplar una foto de la persona amada (sic).
Para comprobar esta sorprendente teoría, Sarah Master y sus compañeros de la Universidad de California contrataron a chicas jóvenes, a las que sometieron a impulsos térmicos de intensidad variable. Traducción: quemaduras ligeras. Después de cada sesión, las cobayas tenían que evaluar la intensidad del dolor en una escala del 1 al 10.
Durante el experimento, se entregó a las voluntarias una foto de su pareja, de un completo desconocido o... de una silla. Los investigadores se dieron cuenta entonces de que el simple hecho de contemplar la foto de la persona amada, bastaba para disminuir la intensidad del dolor sufrido. Sin embargo, la foto del desconocido no les hacía ningún efecto. Y la de la silla tampoco...
¿Cómo puede ser que una simple foto de la persona amada baste para hacer que el dolor disminuya? “Observar fotos de la persona amada puede activar representaciones mentales asociadas a sentirse querido y apoyado, cosa que puede ser suficiente para atenuar la experiencia del dolor”, explican los autores que añaden que “tener fotos de la pareja durante procesos dolorosos puede ser particularmente útil si ésta no puede estar presente” (ingrato...).
Fuente
LaNutrition.fr, 02/12/2009
Master SL, Eisenberger NI, Taylor SE, Naliboff BD, Shirinyan D, Lieberman MD. A Picture's Worth: Partner Photographs Reduce Experimentally Induced Pain. Psychol Sci. 2009 Sep 24.
Para comprobar esta sorprendente teoría, Sarah Master y sus compañeros de la Universidad de California contrataron a chicas jóvenes, a las que sometieron a impulsos térmicos de intensidad variable. Traducción: quemaduras ligeras. Después de cada sesión, las cobayas tenían que evaluar la intensidad del dolor en una escala del 1 al 10.
Durante el experimento, se entregó a las voluntarias una foto de su pareja, de un completo desconocido o... de una silla. Los investigadores se dieron cuenta entonces de que el simple hecho de contemplar la foto de la persona amada, bastaba para disminuir la intensidad del dolor sufrido. Sin embargo, la foto del desconocido no les hacía ningún efecto. Y la de la silla tampoco...
¿Cómo puede ser que una simple foto de la persona amada baste para hacer que el dolor disminuya? “Observar fotos de la persona amada puede activar representaciones mentales asociadas a sentirse querido y apoyado, cosa que puede ser suficiente para atenuar la experiencia del dolor”, explican los autores que añaden que “tener fotos de la pareja durante procesos dolorosos puede ser particularmente útil si ésta no puede estar presente” (ingrato...).
Fuente
LaNutrition.fr, 02/12/2009
Master SL, Eisenberger NI, Taylor SE, Naliboff BD, Shirinyan D, Lieberman MD. A Picture's Worth: Partner Photographs Reduce Experimentally Induced Pain. Psychol Sci. 2009 Sep 24.
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