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Diabetes y alimentación

¿Cómo se define la diabetes?

 


La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por un aumento anormal de la tasa de glucosa (azúcar) en la sangre (glicemia).

 



¿Quién la padece?
En Europa, más de 10 millones de personas sufren de diabetes.
En el 90% de los casos, la diabetes es de tipo 2 y en el 10%, de tipo 1.
El número de personas diabéticas aumentará considerablemente en los próximos años.
Una estimación realizada por el profesor King y su equipo muestra, sobre un período de 30 años (entre 1995 y 2025), un aumento del 122% del número de pacientes diabéticos en el mundo.

 


La diabetes, y en particular la diabetes de tipo 2, se está convirtiendo en un grave problema de salud pública (1).

 



¿Cuáles son las diferencias entre la diabetes de tipo 1 y la de tipo 2?
La diabetes de tipo 1
, también llamada juvenil o insulinodependiente, es causada por la destrucción de las células que producen la insulina.
La insulina, hormona producida por el páncreas, es indispensable porque permite la asimilación, la utilización y la formación de reservas de azúcar en el organismo.
Si no hay secreción de insulina, el azúcar que aporta nuestra alimentación permanece en la sangre y no se puede utilizar adecuadamente. Las causas de la diabetes de tipo 1 aún no están claramente identificadas. La pista hereditaria se ha desechado, pues en el 90% de los casos, las diabetes de tipo 1 son aisladas y no familiares. Este tipo de diabetes afecta principalmente a los niños, a los adolescentes y a los adultos jóvenes.

 



 La diabetes de tipo 2 o diabetes adulta, que no es insulinodependiente, se debe al agotamiento de las células pancreáticas que producen la insulina.
El azúcar también permanece en la sangre, pero a diferencia de la diabetes de tipo 1, la situación no es irreversible.
La actividad de las células que producen la insulina en ciertos casos puede restaurarse (ver explicaciones que siguen) y hacer desaparecer la enfermedad. Las causas de la diabetes de tipo 2 a menudo están relacionadas con la sedentaridad y el exceso de peso.
El consumo repetido de alimentos azucarados provoca una sobreproducción de insulina. La sensibilidad de las células a la insulina disminuye, el páncreas tiene que producir cada vez más insulina para asimilar los azúcares, se fatiga y a largo plazo deja de producir la insulina necesaria.

 



¿Cómo remediarlo?
En el caso de la diabetes de tipo 1, la inyección de insulina es la solución pero debe ir acompañada de una higiene de vida:
una alimentación cardioprotectora, dejar de fumar y practicar regularmente una actividad física (tres veces a la semana), permiten regular los contenidos de azúcar en la sangre y, sobre todo, disminuir el riesgo de hipercolesterolemia y de hipertensión arterial.
Algunas perspectivas a futuro resultan alentadoras.
En investigaciones preclínicas se estudia actualmente la posibilidad de transplantar células de cerdo secretoras de insulina en un enfermo para permitirle controlar su nivel de azúcar en la sangre.
Otra solución sería la implantación de un páncreas artificial miniaturizado, y en este campo se sigue investigando.
En el caso de la diabetes de tipo 2, muchas veces una actividad física y el control del peso son la solución.
En el 60% de los diabéticos de tipo 2, la enfermedad está relacionada con una sobrecarga ponderal.
En otros casos, la pérdida de peso no basta y puede ser necesario recurrir a la ingesta de medicamentos o a las inyecciones de insulina.

 



¿Cuáles son los signos físicos que pueden hacer pensar en una diabetes?
Cualquiera que sea el tipo de diabetes, los síntomas más frecuentes son:
- Unas ganas frecuentes de orinar
- Una sed excesiva
- Una mayor fatiga

 



 Y más especialmente en el caso de una diabetes de tipo 1:
- Una pérdida de peso inhabitual
- Náuseas y vómitos
- Un aliento cetónico o azucarado
- Una mayor irritabilidad

 



 En el caso de una diabetes de tipo 2:
- Infecciones de la piel o de las encías
- Infecciones vaginales frecuentes
- Comezón en los pies y en las manos.

 



 Entonces, ¿por qué se debe diagnosticar la diabetes a tiempo y equilibrarla adecuadamente?

 



Para evitar todas las complicaciones, que pueden ser de cuatro tipos:
1) Complicaciones cardiovasculares
- Arteriosclerosis
- Infarto del miocardio

- Hipertensión arterial
- Hipercolesterolemia, hiperlipoidemia

 



2) Disminución de la agudeza visual
- Retinopatía (lesión de los pequeños vasos sanguíneos de la zona de la retina)




3) Complicaciones renales
- Daños en los pequeños vasos sanguíneos




4) Complicaciones neurológicas
- Disminución de la sensibilidad en las extremidades (manos y pies)

 


  

 


 

 



¿Pero qué hay que comer cuando uno es diabético?
Igual que para todas las personas, la alimentación debe ser equilibrada y variada (véanse los consejos del mes de abril de 2005 sobre alimentación y el Test Nutrición).
Debe adaptarse al modo de vida y a la práctica de una actividad deportiva. No se debe eliminar ninguna comida y debe limitarse el consumo de sal, alcohol y cafeína.
En ciertos casos de diabetes de tipo 2, equilibrar los aportes de azúcar y al mismo tiempo perder peso, permite restaurar la actividad de las células productoras de insulina y disminuir e incluso hacer desaparecer la diabetes.
Por lo tanto, es fundamental adaptar los aportes alimenticios.

 





  • Los azúcares:
    • Los aportes de azúcar deben adaptarse para evitar variaciones demasiado grandes del azúcar en la sangre.
    • Sobre todo, no se debe optar por un régimen hipoglucídico (pobre en azúcar), ya que perturbaría el metabolismo de las grasas.
    • Más bien se debe optar por alimentos con índices glicémicos bajos, por ejemplo: las legumbres secas (20-40% de índice glicémico), las lentejas, las arvejas quebradas, los frijoles secos. Preferir las pastas (50-60%), el arroz (50-60%), la sémola, los garbanzos y los cereales integrales, más que las patatas (70-90%).
    • Los azúcares no deben consumirse solos, sino acompañados de otros alimentos que contengan proteínas y lípidos. Lo que determinará el poder hiperglicémico final será la mezcla de los alimentos en la comida. De 30 a 50 g de proteína y un aporte de grasa, así como la presencia de fibras en una comida, permiten disminuir la respuesta glicémica (2, 3).
    • Para terminar, uno no debe abalanzarse sobre cualquier cantidad de endulzantes. Los endulzantes sintéticos no presentan peligro para las personas diabéticas si no se rebasan las dosis máximas. Es el caso, por ejemplo, de la sacarina (5 mg al día por kg de peso corporal ), del ciclamato (11 mg/kg poids corporal/día), del acesulfamo K (15 mg/kg PC/d), del aspartamo (40 mg/kg PC/d), de la sucralosa (9 mg/kg PC/d). En caso de embarazo, no se recomienda consumir sacarina ni ciclamato (4,5).
    En lo que se refiere a los edulcorantes de carga (alcohol de azúcar) como el sorbitol, el manitol, el xilitol, la isomaltosa, el lactiol, el maltitol, el jarabe de glucosa, éstos deben consumirse con moderación, o sea menos de 10 g al día y de preferencia con una comida. 


 


 

 





  • Las fibras
    Las fibras tienen la ventaja de que reparten la absorción de los azúcares en el tiempo. Además permiten disminuir la tasa de colesterol malo (muchas veces elevado en la persona diabética) y regular el tránsito intestinal. Para aumentar los aportes en fibras se debe preferir el pan, el arroz y las pastas integrales y no olvidar las leguminosas (lentejas, arvejas, garbanzos,  habas, frijoles), consumir frutos de ser posible con la piel y aumentar el consumo de verduras.


 


 

 





  • Las grasas
    • Las grasas también deben escogerse muy bien para evitar los problemas cardiovasculares, con frecuencia asociados a la diabetes.
    • Limitar los aportes de grasas saturadas, optando por carnes y lácteos magros, preferir el consumo de pescado y sobre todo de pescados grasos ricos en omega 3; sazone con aceite de oliva, de colza, y de ser posible cocine los alimentos al vapor o a la parrilla (véase capítulo sobre la selección de las grasas)


 


 

 





  • El alcohol
    • Las personas que se tratan con insulina deben saber que 14 horas después de ingerir alcohol, puede sobrevenir una hipoglicemia (baja concentración de azúcar en la sangre).
    • Se recomienda no consumir más de 1 ó 2 bebidas alcoholizadas al día


 


Usted puede evaluar su régimen alimentario en http://www.isodisnatura.fr/test_nutrition.htm

 


 

 


 

 


Bibliographie

 


1. King H, Aubert R, Herman W. Global Burden of Diabetes, 1995-2025. Diabetes Care 1998, 21: 1414-1431.
2.   Hermansen K, Rasmussen O,Arnfred J, et al. Glycemic effects of spaghetti and potato consumed as part of mixed meal on IDDM patients. Diabetes Care. 1987;10:401-406.
3.   Collier GR, Wolever TMS, Wong GS, et al. Prediction of glycemic response to mixed meals in noninsulin-dependent diabetic subjects. Am J Clin Nutr. 1986;44:349-352.
4. Wolever T, Barbeau M-C, Charron S, et al. Guidelines for the nutritional management of diabetes mellitus in the new millennium: a position statement by the Canadian Diabetes Association. Can J Diabetes Care. 1999;23(3):56-69.
5. Franz MJ, Bantle JP, Beebe CA, et al. Evidence-based nutrition principles and recommendations for the treatment and prevention of diabetes and related complications. Diabetes Care. 2002;25:148-198.